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A 7 Años del 3 de Septiembre: Memoria del Movimiento Estudiantil de la UNAM 2018

movimiento estudiantil UNAM 2018
A 7 años del ataque porril en Rectoría, recordamos el movimiento estudiantil de la UNAM de 2018. Conoce las causas, los hechos del 3 de septiembre y las demandas que unieron a la comunidad.

Se acerca el 3 de septiembre, una fecha que quedó marcada en la memoria reciente de la Universidad Nacional. Hace siete años, un brutal ataque contra estudiantes frente a la Torre de Rectoría se convirtió en la chispa que encendió el movimiento estudiantil de la UNAM de 2018, una de las movilizaciones más grandes de los últimos tiempos, que revivió la exigencia histórica de erradicar la violencia porril de la máxima casa de estudios.

Lo que comenzó como una protesta local de un plantel, se transformó en un grito unificado de miles de universitarios. A 7 años de distancia, recordamos las claves de este movimiento.

El Origen: Las Demandas de la Comunidad

A finales de agosto de 2018, la comunidad del CCH Azcapotzalco inició una serie de protestas por problemáticas que afectaban su vida académica. Sus demandas iniciales eran claras:

  • Asignación de profesores para todos los grupos.
  • Rechazo al retiro de murales artísticos del plantel.
  • Freno a cobros indebidos y malos tratos.
  • Justicia para Miranda Mendoza, estudiante de CCH Oriente víctima de feminicidio.
  • Mayor seguridad ante la violencia de género.

A 7 Años del 3 de Septiembre: Memoria del Movimiento Estudiantil de la UNAM 2018

3 de Septiembre de 2018: El Ataque que Despertó a la Universidad

Tras la renuncia de la directora del CCH Azcapotzalco el 2 de septiembre, la comunidad estudiantil organizó una marcha para entregar su pliego petitorio en Rectoría. La movilización partió desde el parque de La Bombilla y recibió el apoyo de contingentes de otros planteles como la Prepa 9, CCH Vallejo y CCH Sur.

Mientras se manifestaban pacíficamente en la explanada de Ciudad Universitaria, alrededor de las 15:30 horas, un grupo de entre 40 y 60 porros, muchos con jerseys y los rostros cubiertos con pañuelos, los atacó con violencia desmedida, utilizando palos, piedras, tubos, navajas y petardos. La agresión dejó un saldo de al menos 14 estudiantes heridos, dos de ellos de gravedad, quienes fueron trasladados a servicios médicos de la UNAM y a un hospital del sur de la ciudad.

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El ataque, captado en video y difundido masivamente, generó una ola de indignación que unió a toda la Universidad. En redes sociales, el grito se consolidó bajo el hashtag #FueraPorrosDeLaUNAM.

La Respuesta: Una Comunidad Unida y un Pliego Ampliado

La violencia del 3 de septiembre fue el catalizador. En menos de 48 horas, más de 40 facultades, escuelas y preparatorias de la UNAM se declararon en paro de labores en solidaridad y protesta.

El 5 de septiembre, se convocó a una megamarcha que congregó a decenas de miles de estudiantes (cifras oficiales hablaron de 30,000 personas). Ya no eran solo las demandas de un CCH; el movimiento había escalado y el nuevo pliego petitorio incluía exigencias para toda la Universidad:

  • Expulsión definitiva de los grupos porriles de la UNAM.
  • Justicia para los estudiantes agredidos el 3 de septiembre.
  • Garantía de espacios seguros, libres de violencia de género y venta de drogas.
  • Defensa de la educación pública, gratuita y de calidad.

 

El Legado: 50 Años Después del 68

Simbólicamente, el movimiento estudiantil de la UNAM de 2018 estalló justo 50 años después del histórico movimiento de 1968. Las marchas que siguieron evocaron aquella lucha histórica, demostrando que la capacidad de organización y la exigencia de justicia siguen siendo pilares de la comunidad estudiantil.

A siete años, el 3 de septiembre no se olvida. Representa una herida, pero también un recordatorio del poder de la unidad estudiantil frente a la violencia.